Sra. Fatima
thewriter | 11 Noviembre, 2007 14:34
Estoy de compras en un supermercado cerca a mi casa, (desde q no estas esto es tedioso para mi), hago esto una vez por mes, mas por obligacion que por que me agrade, odio tener q codearme con las señoras odiosas y gordas, q llevan a sus hijitos sobre los carritos del super, con los viejos verdes que solo van al super a relamerse con los traseros jovenes y firmes de las chiquillas puteriles y ofrecidas. Estoy en plena decision de q champu llevar y de pronto estas tu: Fatima. Estas mas linda que nunca, tienes un nuevo corte de cabello, te hace ver mayor, te asienta, estas con un maquillaje a mi parecer muy recargado, y para mi sorpresa llevas un bebe en brazos, me pregunto intrigado, si es tu baby, y me respondo a mi mismo, no lo creo, sigo observandote agazapado tras unos anaqueles, y se te acerca un hombre joven, mas joven que yo, algo rollizo, le das al bebe y el un beso a ti en los labios, me quedo atonito y de pronto, mierda estas viniendo hacia aca, y yo no se q hacer, me hago el tonto, mirando los frascos de champu, y alguien me toca el hombro, y yo volteo y tu, Hola, como estas?, y yo, Hola, q haces por aqui? no te habias visto, respuesta cojuda, ya que tu sabias que te habia estado observando, y me dices, no te hagas huevon, q te vi de hace rato y tu me estabas siguiendo como un psicopata, y pense, mejor me acerco antes de q mi marido te vea y te agarre a palazos, yo sonrio y ella tambien, antes de que le pregunte lo inevitable, se adelanta y dispara, Si, es mi bebita, tiene 4 meses, esta linda, no? yo alcanzo a decir, algo anonadado, Si, es muy bella, como tu. De pronto recuerdo la vez cuando te conoci, cuando te vi por primera vez, cuando me dijiste que eras descendiente de gitanos, cuando me dejaste boquiabierto con ese beso borrachoso y arrancado que me diste, que nos dimos en el parque despues de habernos bajado la tremenda chicharra que habias traido camuflada entre tus cosas, esa tarde que habiamos quedado en vernos en el parque y tu estabas con tu uniforme escolar, y yo en ternito, debido al odioso trabajo, con el terro de que en cualquier momento pase la policia y me lleven preso por corruptor de menores y por vago, recuerdo la vez que me leiste las cartas y me vaticinaste muchas cosas, la mitad de ellas, ya cumplidas, y como meses despues, me dijiste que todo habia sido mentira, que cual gitana que se haga respetar, eres tremenda embustera, evoco tu mirada dulce y tierna, cuando me confesaste que no tenias dieciocho años, si no dieciseis, tus ojos verdes y grandes, tus labios carnosos, mordisqueables, y tu cabello largo y castaño, que ahora mas bien lo llevas corto. Has cambiado mucho, gitana, te veo mas responsable, sin ganas de hablar de aquellos recuerdos que yo me permito mientras te miro, y veo como te alejas con tu flamante esposo y tu adorable bebe, no sin antes haberte despedido muy cariñosamente de mi, y diciendome que habias dejado atras todas aquellas travesuras de niña loca, y pendejeril, y yo deseandote lo mejor, y prometiendo ir a visitarte a tu nueva casa, las personas cambiamos, y en tu caso para bien, y me alegro y saludo desde aqui tu mejora personal, y espero algun dia ser bendecido como tu, con la dicha de ser padre de un bebe tan lindo como el tuyo, de la persona que mas amo en el mundo.
Fatima, un recuerdo, un deseo
Joseba | 11/11/2007, 21:48
Que buen estilo, forma de escribir moderna usando detalles de la vida cotidiana. Encuentra los puntos en donde poner pausa y sabras lo que es entretener y mejor aun emocionar. Paso a paso, el camino se va a haciendo mas corto.